El formato de audio que envías condiciona el resultado de tu vinilo mucho más de lo que parece. Un WAV o un FLAC llevan el sonido íntegro hasta la fábrica, mientras que un MP3 llega ya recortado y ese recorte no se puede deshacer después. En esta guía verás qué formato pedimos, en qué se diferencian, y por qué convertir un MP3 a WAV no arregla el problema.
¿Qué formato de audio hay que enviar para fabricar un vinilo?
Para fabricar un vinilo necesitas enviar las canciones en WAV o en FLAC, con un mínimo de 16 bits y 44,1 kHz. Si eres músico y tienes tu propio máster, lo ideal es que trabajes a 24 bits. Los dos formatos conservan el audio completo, sin descartar información por el camino.
Es el requisito que pedimos en el vinilo a la unidad y responde a un motivo técnico simple: el corte del disco reproduce lo que le llega. Si el archivo ya viene comprimido, el surco graba también esa compresión.
Formatos con pérdida y sin pérdida: la diferencia que importa
Los formatos sin pérdida conservan todos los datos del audio original y los formatos con pérdida descartan parte de forma permanente para que el archivo ocupe menos. Esa es la frontera real, y es la que decide si un archivo sirve para fabricar.
En el grupo sin pérdida están WAV y AIFF, que guardan el audio tal cual sin comprimir, y FLAC y ALAC, que comprimen pero de forma reversible: al reproducirlos se recupera el original bit a bit. En el grupo con pérdida está el MP3, que analiza la señal y elimina la información que considera menos audible. Funciona muy bien para escuchar música en el móvil. El problema aparece cuando ese archivo recortado se convierte en el punto de partida de una fabricación.
Comparativa de formatos de audio para fabricar tu disco
Los pesos son orientativos para una canción de unos cuatro minutos a calidad de CD:
| Formato | Tipo | Peso por canción | ¿Vale para fabricar vinilo? |
|---|---|---|---|
| WAV | Sin pérdida, sin comprimir | 30-50 MB | Sí, es el que recomendamos |
| AIFF | Sin pérdida, sin comprimir | 30-50 MB | Sí, equivalente al WAV |
| FLAC | Sin pérdida, comprimido | 15-25 MB | Sí, lo aceptamos igual |
| ALAC | Sin pérdida, comprimido | 15-25 MB | Sí, aunque es menos habitual |
| MP3 | Con pérdida | 3-10 MB | No es lo ideal, requiere conversión previa |
¿Por qué el MP3 no es el formato adecuado para un vinilo?
Porque el MP3 ya ha eliminado parte del audio antes de llegar a nosotros, y el vinilo no puede reconstruir lo que falta. La compresión actúa sobre todo en los agudos y en las colas de reverberación, que es justo donde el oído nota que algo suena apagado o metálico.
A esto se suma que el vinilo es un soporte analógico y muy revelador. Un archivo comprimido que en unos auriculares pasa desapercibido puede evidenciarse en el disco, porque el corte traduce la señal a un surco físico sin filtrar nada. Dicho esto, tampoco hay que dramatizar: un MP3 a buena tasa de bits da un resultado digno. Simplemente no es el punto de partida óptimo cuando el objetivo es un objeto que vas a conservar años.
¿Convertir un MP3 a WAV mejora la calidad?
No. Convertir un MP3 a WAV no recupera la calidad perdida. La conversión solo cambia el envoltorio del archivo: los datos que el MP3 descartó al comprimirse no vuelven. El fichero pasa a ocupar cinco o diez veces más, pero suena exactamente igual que el MP3 de partida.
Es una confusión muy extendida, y se entiende: uno ve un archivo de 40 MB donde antes había uno de 5 MB y asume que ha ganado algo. Lo único que ha ganado es espacio ocupado. Por eso, antes de convertir nada, merece la pena buscar el archivo original en el disco duro, en el proyecto de la sesión de grabación o pedírselo a quien hizo la mezcla.
¿Y si solo tengo las canciones en MP3?
Puedes enviárnoslas igualmente. Las convertimos nosotros con programas profesionales a una calidad apta para fabricación, con un coste adicional de 9 € más IVA. No hace milagros, pero prepara el archivo correctamente para el corte y el prensado del vinilo en lugar de dejarlo en manos de un conversor online.
Antes de recurrir a eso, prueba a localizar el original. Si no eres músico y lo que quieres es un disco con canciones que ya existen, puedes conseguirlas en calidad alta en tiendas como iTunes, High Res Audio o HDtracks, y hacer con ellas una copia privada de forma legal.
WAV o FLAC: ¿cuál conviene enviar?
Los dos valen y suenan igual, porque ninguno descarta información. La diferencia está en el peso y en la comodidad: un FLAC ocupa aproximadamente la mitad que el mismo audio en WAV, así que se sube y se envía mucho más rápido.
WAV es el formato más universal y el que abre cualquier programa sin configurar nada, por eso es el que solemos pedir por defecto. Si tu álbum entero en WAV se te hace inmanejable para enviarlo, exporta en FLAC sin ningún reparo: recibiremos el mismo audio.
16 o 24 bits: qué profundidad enviar
El mínimo que aceptamos es 16 bits y 44,1 kHz, la calidad de un CD, y con eso se fabrica sin problema. Si tienes tu propio máster, 24 bits es la mejor opción porque deja más margen de dinámica a quien prepara el corte.
La profundidad de bits determina cuánto detalle hay entre el silencio y el pico más alto. Con 24 bits ese margen es mayor, lo que da libertad para ajustar niveles sin degradar nada. Lo que no recomendamos en ningún caso es bajar del mínimo: por debajo de 16 bits el ruido de fondo empieza a ser audible en un soporte tan expuesto como el vinilo.
Cómo exportar el máster con los ajustes correctos
Exporta desde tu programa de edición en WAV o FLAC, a 24 bits si puedes, y sin normalizar ni añadir procesado extra en la exportación. Cada canción se envía como un archivo independiente, en el orden final del álbum.
Hay algunos detalles propios del vinilo que conviene tener en cuenta antes de exportar, como la duración máxima por cara o cómo entregar los cortes. Los explicamos con detalle en la guía sobre cómo preparar los archivos del máster de audio para tu vinilo, que es el paso siguiente una vez tienes claro el formato.
Preguntas frecuentes
¿Qué formato de audio necesito para grabar un vinilo?
WAV o FLAC. En Duplicat pedimos un mínimo de 16 bits y 44,1 kHz, y lo ideal para un músico con máster propio es trabajar a 24 bits. Los dos formatos conservan el audio original completo, así que la fábrica recibe exactamente lo que sonaba en tu mezcla.
¿Convertir un MP3 a WAV mejora la calidad del sonido?
No. La conversión solo cambia el envoltorio del archivo: la información que el MP3 descartó al comprimirse no vuelve. El fichero pasa a ocupar mucho más, pero suena igual que el MP3 de partida. Por eso conviene buscar el archivo original antes de convertir nada.
¿Puedo enviaros las canciones en MP3?
Sí, las aceptamos. Las convertimos con programas profesionales a una calidad apta para fabricación, con un coste adicional de 9 € más IVA. Aun así, siempre sonará mejor un WAV o un FLAC de origen que un MP3 convertido.
¿Qué diferencia hay entre WAV y FLAC?
Ninguna en calidad: los dos conservan el audio íntegro. La diferencia es el peso, porque FLAC aplica una compresión sin pérdida y ocupa aproximadamente la mitad. WAV es más universal y FLAC es más cómodo para enviar archivos pesados.
¿Es suficiente con 16 bits o necesito 24?
Con 16 bits y 44,1 kHz, que es la calidad de un CD, se puede fabricar sin problema. Si tienes tu propio máster, 24 bits da más margen al ingeniero que prepara el corte, sobre todo en dinámica. Lo que no recomendamos es bajar de ese mínimo.



